Un comentario que todos hemos escuchado alguna vez: “me gustaría estudiar inglés, pero no me queda tiempo”. Es un comentario que es frecuente, sobre todo, en profesionales con empleos o negocios que requieren el máximo de esfuerzo y concentración posible.
Un comentario común (y, afortunadamente, no tan frecuente) entre estudiantes que quisieran mejorar su rendimiento académico pero no hallan tiempo en su agenda para esta actividad.
Un comentario común, es cierto. También se trata de un comentario falso.