Es una historia común a muchas personas que han tratado por todos los medios de finalizar un curso de inglés.
Una persona ingresa a un curso de idiomas, paga una cuantiosa suma y comienza a asistir a sus clases. Al comienzo cumple con los requisitos del programa, interactúa con sus compañeros y avanza niveles a un ritmo normal. Después de un tiempo, comienza a ralentizar su proceso, a notar dificultades, a sentirse torpe y la comunicación con su grupo se rompe. Al final desiste, hasta que la sensación de haber dejado algo a medias vuelve. El ciclo vuelve a empezar.
Es un problema de motivación.
La motivación no es solo actitud mental positiva
Hay que entender que la motivación para aprender inglés (o cualquier otra lengua o destreza en la vida) no viene solo de una actitud mental positiva. Esta actitud nace de estar preparado y conciente de los esfuerzos que lograr algo implica y, en últimas, es una herramienta más, pero no la solución definitiva.
Para mantenerse motivado, es necesario establecer tanto prioridades como metas realistas.
La importancia de las prioridades
Todas las actividades que realizamos tienen una mayor o menor relevancia en nuestra vida. Organizamos nuestro día y nuestros esfuerzos de acuerdo a lo que consideramos crucial e impostergable. Si aprender inglés es importante para nosotros (y, para llegar a esta conclusión, hay que ser muy honesto), todo el empeño estará enfocado en cumplir esta meta. Las prioridades son aquellas cosas que requieren nuestra atención. ¿Es una prioridad estudiar? Si la respuesta es “sí”, nuestro itinerario se irá organizando para cumplir esta meta.
Ahora bien, una meta como ésta se compone de metas pequeñas.
Un paso a la vez.
Cada día representa un nuevo reto y todo lo que hacemos está encaminado a llevar una mejor vida. El inglés es una puerta a nuevas oportunidades laborales y académicas. Lo hemos dicho en varios artículos: Aprender inglés requiere tiempo y esfuerzo. En la medida que podamos dividir ese esfuerzo en tareas contantes, podremos no solo evaluar nuestros progresos sino hacer tangible nuestro empeño y válidos nuestros desafíos.
¿Cómo mantenerse motivado mientras aprende inglés? Aprendiendo todos los días.