Muchas veces, la gente tiende a elegir lecturas DEMASIADO sencillas para practicar y reforzar su inglés porque creen que las imágenes o la brevedad de estos textos va de acuerdo a su nivel. Hay que entender que el cerebro de un niño es distinto al de un adolescente o al de un adulto.
Los procesos de aprendizaje no dependen totalmente de la dificultad de un texto sino del método y los contenidos que se abordan.
No se trata de elegir un libro al azar y esperar que la ayuda de un diccionario o la edición del mismo libro en español nos va a ayudar. Cualquier lectura, en cualquier idioma, representa un reto.
Es necesario contar con estrategias que nos ayuden no solo a leer sino a extraer información y poner a prueba nuestros conocimientos del idioma:
1. Elija una lectura que represente un desafío.
Si no hay retos, no hay motivación. Existen lecturas periodísticas o técnicas que, sin ser literatura universal, ofrecen una oportunidad de poner a prueba su nivel de inglés. Son textos cortos y concisos pero que necesitan un buen manejo del inglés, pues tienen una gran cantidad de información en un formato reducido.
No es necesario excederse: solo basta con leer algo que no sea un tema frecuente para nosotros (y no tiene por qué ser aburrido).
2. No se estanque en palabras/expresiones desconocidas.
El secreto de una buena lectura es entender el contexto. Hay palabras cuyo uso puede deducirse si se lee atentamente. Si no encuentra o comprende el significado de una palabra, subráyela o anótela y búsquela más tarde en un diccionario. De esa forma, estará construyendo un vocabulario más amplio y avanzando a través de la lectura.
3. Pregúntese sobre lo que acaba de leer.
Ponga a prueba su capacidad retentiva. ¿Qué entendió del texto? Trate de explicar en inglés (escrito, incluso hablando solo o con alguien en Internet) lo que acaba de leer, tratando de no dejar espacios en la historia, sin inventar o reemplazar información.
De esta forma, leer se vuelve una forma de practicar varias competencias del inglés al tiempo. Es un ejercicio que requiere tiempo y paciencia pero, como todo, la constancia se premia con recompensas.